Friday, February 17, 2012

Dios tiene un propósito para nuestras vidas (Parte I)



Cecilia Arias, Abril 20, 2006.
Devocional Domingo

Comunidad Cristiana

Esta vez quiero compartirles algo diferente, algo más personal, pero es algo que demuestra que Dios tiene planes que desconocemos, y que cuando le amamos con todo el corazón, y deseamos hacer su voluntad, sus propósitos se van cumpliendo en nosotros. Esto que les compartiré es nuestra historia de amor, de Franco, mía y el Señor, y se las quiero contar porque es bastante asombrosa y sorprendente, una historia muy poco común, según nos han dicho quienes la han escuchado.
Era febrero de 1989, era mi primer campamento, y además lejos de mis papás, de hecho ellos mismos con mi abuelita me fueron a dejar a El Vergel en Angol, a una hora y media desde mi ciudad Temuco (Chile). Era un Encuentro Nacional del Grupo Bíblico Universitario, donde nos reuniríamos unos 70 jóvenes chilenos de distintas ciudades, universidades, carreras y denominaciones evangélicas. Me recuerdo que cuando llegamos mi papá y yo pasábamos cargando mis grandes bolsos, para dejarme bien ubicada en ese recinto que se que había arrendado para este evento, la primera persona que veo fue un joven, super delgado (flaco), que nos miraba pasar, sin decir “hola” ni tampoco ofrecerse para ayudarnos. En ese momento no me di cuenta de ese detalle, pero ahora con los años lo recuerdo como un detalle importante, pues ese jovencito es mi esposo.
Fue así que luego ví que ese mismo joven (Franco) era del grupo que organizaba tan hermoso evento, él estaba a cargo de dirigirnos en la alabanza, y yo era una cristiana super nueva, recién bautizada en noviembre 25 de 1988, me veía sorprendida de ver tantos jóvenes que adoraban a Dios con todo el corazón, más aún me impresionaba Franco que nos enseñaba y guiaba a cantarle al Señor. Luego de unos días, después del Congreso que duraba como tres días, cuando comenzamos el campamento general, empezaron también los estudios bíblicos inductivos por grupo de 5 personas, supe que Franco sería el líder del grupo donde me tocaba estar. Luego ya casada me enteré que había sido un poco “manipulado” por las autoridades del evento, para que quedaramos juntos.
Nos fuimos haciendo amigos, y yo cada día me veía maravillada de hallar a un ángel en el cuerpo de un joven tan lindo. Como yo era nueva él me enseñaba, yo le preguntaba, y juntos preparábamos los estudios bíblicos. También me empezó a compartir las alabanzas que él había escrito. Y yo con todo me veía fascinada. En eso nos dimos cuenta que a pesar de que él era de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera, y yo que tenía una mezcla de los Bautistas y la Comunidad Cristiana, me contó que se escapaba de su iglesia para poder ir al momento de la alabanza en la Comunidad Cristiana de Concepción, así que eso fue clave para que nos hiciéramos más amigos, ya que en el GBU casi no habían jóvenes de Comunidad Cristiana, y esto nos unió ya que conocíamos las mismas alabanzas.
El 17 de febrero junto a una laguna llena de flores de loto, me cantó una canción que había hecho para mí, la letra dice así: "Me gusta tu mirada y tu manera de ser, tan bella como el amanecer, eres mi negrita tan suave, yo te quiero siempre así, eres super especial, mi complemento ideal, y me gustas tú, mi negrita". Después me hizo cerrar los ojos y al abrirlos me regaló un turrón, y me pidió pololeo (pololeo = compromiso serio antes de estar de novios para casarse), yo a pesar que estaba advertida por mi mamá que no debía volver pololeando, Franco destruyó estos argumentos diciendo que para poder conocernos mejor y mantener nuestra amistad sería mejor que nos comprometiéramos, ya que después del evento él se iría a Talca su ciudad, a 3 horas y media de ahí, bastante kilómetros al norte, y yo al sur a Temuco a cinco horas de Talca. Además Franco estudiaba en la universidad en Concepción, una ciudad a 4 horas de la mía. Fue así que acepté pololear.
Cuando yo les conté como era Franco a mi familia les gustó mucho y quisieron conocerlo, desde esa vez fueron sus cómplices de por vida. Hablábamos por teléfono muy pocas veces, pero solíamos vernos en los eventos del GBU, también Franco llegaba de sorpresa a verme, a veces viajando en camiones que lo llevaban gratis sin conocerlo (a dedo). Todas las semanas nos escribíamos por lo menos una carta. El cartero ya se había hecho amigo de mi familia pues lo veíamos siempre, trayendo sobres especiales, de colores hermosos hechos a mano por Franco, otras veces unos sobres pequeñísimos, y en otras unos tremendos sobres que no cabían en el maletín del cartero, siempre sorprendiéndome. Me enviaba carteles y lienzos de papel hechos por él, donde decía que me amaba, y yo iba empapelando mi cuarto con todo esto. Me mandaba cassettes donde me cantaba las alabanzas del campamento, también las que él había compuesto, me grababa mensajes, y me grababa cultos de la Comunidad Cristiana de Concepción. Por supuesto que yo con mis cartas trataba de hacer lo mismo, en especial le contaba cada detalle de lo que hacía y me pasaba diariamente.
En este tiempo tan lindo de pololeo a Franco se le ocurrió que cada miércoles a cierta hora en la noche leyéramos el mismo capítulo de los salmos. Me di cuenta que yo cumplí fielmente, él a veces no pudo. Me enseñó más de Dios y de la vida cristiana. Ambos veníamos de transfondos sumamente diferentes, familias con diferentes perspectivas, diferente forma de vida y muy diferente situación económica (según la opinión de Franco). Franco venía de un ambiente evangélico tradicional fuerte, yo de uno católico medio esotérico. Lo que nos ayudó a no ver estas diferencias era que él había crecido en colegios Católicos y yo en un colegio Bautista. Y las metas a futuro eran similares, terminar nuestras carreras y servir al Señor en la Misión, cualquiera fuera el país y las circunstancias, es decir, como misioneros a tiempo completo o con nuestras profesiones. De hecho ambos fuimos líderes en el área de misiones en nuestros GBU locales. Ambos teníamos la misma pasión de agradar a Dios con nuestras vidas y de evangelizar en las universidades. Franco fue un gran ejemplo de cristianismo para mi familia, de hecho aún lo mencionan como el pastor de la familia. Durante ese tiempo me regaló una foto que nos sacamos en Angol, donde mencionaba que yo era la persona que él esperaba. Todo era muy lindo, pasaron los meses, llegó Diciembre de ese año 1989, y yo decidí terminar, si bien todo era lindo, yo veía que el vernos y comunicarnos necesitaba de un gran sacrificio, especialmente de Franco, pues no era yo la que viajaba a verlo, ya que él vivía en una pensión con más amigos, ni yo la que llamaba, porque simplemente no tenía permiso en mi casa para llamadas fuera de la ciudad, y él no tenía teléfono en su pensión. Por otro lado veía a mis 2 hermanos como disfrutaban cada día de la compañía de sus pololas, que además casi eran parte de nuestra familia, pues comían y salían de vacaciones con nosotros, y yo siempre me veía sola. A diferencia de mi familia, la familia de Franco nunca estuvo de acuerdo en invitarme y conocerme. Yo desconocía su vida en familia, no conocía sus amigos ni su iglesia, cosas que él si conocía de mí. Todo esto fue haciendo que necesitara terminar con algo que yo no sabía para donde iba, ambos recíen comenzábamos nuestras carreras, vivíamos muy lejos, casi no nos veíamos, oré a Dios para que me dijera qué hacer, y sentí que Dios estaba de acuerdo conmigo. El 16 de Dic. cuando él me llamó, le di la noticia, él no estuvo de acuerdo pero accedió obligado, ¿qué más podía hacer?
Nos volvimos a ver en febrero del 90 en un campamento nacional en el Tabo, en las playas más al norte de Santiago. Él había ido a Brasil a un encuentro internacional del GBU, pero igual andaba muy triste, sin embargo cuando dirigía la alabanza nos mirábamos, y todo el mundo decía que aún nos queríamos. Conversamos, pero no volvimos. Luego nos vimos en Septiembre en otro evento nacional cerca de mi ciudad en Licán Ray, ahí me dijo que se vendría en Diciembre con sus padres a Miami USA, y que él era capaz de quedarse por mí, yo le dije que no, pues yo no quería asumir una responsabilidad de esa magnitud, ya que nadie sabía si lo nuestro funcionaría. Pero esa vez él me dijo: “para mí lo nuestro no ha acabado”, eso me dolió mucho, pues yo no quería quedar atada a él.
En esos días el GBU me celebró mi cumpleaños en mi casa de sorpresa y Franco también llegó de sorpresa y me regaló un cuadro dibujado y enmarcado por él, me pidió que nunca me deshiciera de ese cuadro, que lo tuviera siempre conmigo, esto me lo especificó porque había visto que yo había sacado todos los carteles y lienzos que él me había mandado.

Thursday, February 16, 2012

"Los 4 años de Lejanía" (Parte II)


Yo veía que él albergaba esperanzas, y para todo el GBU, lo nuestro no había acabado, casi todo el grupo se metió en nuestra relación tratando de que volviéramos, así que decidí ponerme a pololear con otra persona del GBU lo antes posible, para que Franco no se viniera a USA con ilusiones equivocadas, y para que el grupo me dejara de cuidar para él. Ese pololeo no duró mucho tiempo, solo lo suficiente para decepcionar a muchos, entre esos a Franco, pues se vino a Miami en Diciembre del 90 con el corazón hecho pedazos.
NO supimos más uno del otro. Pero en Julio de 1991, mis papás vinieron por un mes a ver a sus parientes aquí en Miami. Me pidieron que le escribiera una carta a Franco para ellos buscarlo y verlo. Conocieron a sus papás y me lo trajeron grabado en video y aprovecharon de decirme que no estaba pololeando, el mismo aviso le dieron a él. Franco se molestó porque en mi carta yo le explicaba que le escribía a pedido de mis padres, no por iniciativa propia. Luego de eso nos mandamos un par de cartas, algunas se perdieron y no le llegaron a Franco, él se molestó por eso, y también por algunas cosas que yo le contaba como a un amigo. Así que perdimos todo contacto.
Llegaba Enero de 1994, y habría un evento internacional de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evagélicos en Costa Rica, donde solo se juntaría Centro América. Sin embargo Chile y Argentina gestionó la posibilidad de enviar por lo menos a un representante a ese evento. Fue así que la escogida por Chile fui yo. Habían grandes planes que a mi vuelta yo quedara a cargo de la administración financiera a nivel nacional, y como obrero o misionera para Santiago. Fue así que Jorge Antileo gestor de mi viaje me convence para que pague una diferencia del pasaje (ya que el ministerio me pagaba los pasajes ida y vuelta a Costa Rica y además la estadía) y pueda venir a Miami, según él para que viera a mis familiares. A mis papás les pareció bien, así que arreglaron todo con mis tíos para que me recibieran por 5 días, de hecho pedí mi visa por esos 5 días y el consulado me la dio por 10 años, muchos estaban sorprendidos y yo también, ya que a los estudiantes no solían otorgarles visa con tanta facilidad.
Una vez arreglado todo esto, Jorge me pide si le puedo traer un paquete de videos y cassettes a su amigo Franco. Yo le digo que él haga arreglos con Franco para que me ubique, él ya conocía donde vivían mis tíos, ya que con mis papás los había conocido. Un día de esos Franco me llama medio molesto y muy pesado me dice que él no tenía vacaciones ni tiempo para sacarme a pasear ni nada, ni tampoco para venirme a esperar al aeropuerto, yo le expliqué que venía solo por 5 días, y que mi plan era solo estar con mis tíos y primos, y que ellos irían por mí al aeropuerto, y que incluso no era necesario que nos viéramos, yo le podía dejar el paquete en casa de ellos y él lo podía retirar cuando quisiera. Hablé luego con Jorge, y le dije que notaba algo muy raro en Franco que me parecía que él estaba pololeando y que estaba tomando a mal que yo le trajera sus cosas. Jorge me confirmó que Franco estaba pololeando con Andrea una amiga nuestra del GBU de Santiago. Claro que siempre a su estilo, todo era por carta como acostumbraba él.
Yo le dije a Jorge para qué hacía que nos viéramos si esto traería problemas, y él me dijo: “Uds. deben cerrar un capítulo y yo creo que deben conversar”. Yo por otro lado estaba a punto de comenzar un pololeo con un amigo del GBU que además pertenecía a mi congregación, habíamos sido compañeros de carrera, y para mí traía planes serios a futuro. Mis papás se habían opuesto mucho a eso, pero después que los convencí, mi papá me dijo que lo dejara para mi vuelta del viaje, pues yo no sabía que podía suceder en este viaje, que mejor no me viniera con ataduras de ningún tipo, pues hasta un trabajo me podía salir, según él. Fue así que al llegar al aeropuerto mi tío Waldo, mi tía Rina y Franco me estaban esperando. Franco cuenta que él estaba terminando sus clases y estaba listo para ir a su casa, en el cruce de la ruta a su casa con la del aeropuerto, en segundos tomó la decisión de ir a verme, ya que por años había soñado ese momento, muchas veces se imaginó que me vería en Miami, pero ese día tenía otro sentimiento, quería vengarse de mí, sorprenderme con su cambio y que yo me diera cuenta lo que me había perdido,… pero resultó ser “cazador cazado”.
Durante muchos años que Franco ha tenido que ir a buscarme al aeropuerto, la mayoría de las veces después de esa vez, nos fue muy difícil encontrarnos, incluso estuvimos perdidos por horas uno del otro y yo con mucho miedo (especialmente cuando me vine a casar), y esto ha sucedido por los retrasos y los cambios de último momento, donde se suma la múltiple cantidad de salidas que hay para los aviones de Chile, sin embargo, en ese momento Franco desconocía todo eso, no tenía demasiados datos de mi llegada y fue a la salida que él conocía, y llegó sin problemas y a buena hora. Explico esto porque sin este encuentro quizás hubiera sido imposible vernos en esos 5 días.

Wednesday, February 15, 2012

"El Re-encuentro: Noviazgo y Matrimonio" (Parte III)


En el avión nos habíamos hecho amigos con un mexicano que me ayudó con las maletas, y al salir donde los familiares, vi que Franco venía a quitarle mis maletas y le despidió un poquito molesto, mi tía me hizo notar este detalle.
Nos saludamos con Franco, y luego me vi con mis tíos. En ese instante Franco me dice que el jueves, de esa semana, en la noche había reunión de InterVaristy (lo mismo que GBU pero aquí en USA), y quería invitarme, obviamente le acepté la invitación, él pasaría por mí. Franco reconoce que fue una carnada, pues sabía que yo aceptaría. Fue así que nos vimos ese jueves. Durante esos días mis tíos me decían que me quedara por más tiempo, que no fuera a Costa Rica, me ofrecían llevarme a Disney, pero yo no tenía interés ni veía posible que eso sucediera, pues yo venía comisionada por el GBU de Chile, y no podía faltar a ese evento, además yo venía ilusionada con estar ahí. Me hicieron preguntar cuanto costaría un pasaje para volver a Miami después del evento, y salía U$400 que yo no tenía. Mis tíos se portaron muy bien conmigo, igual me llevaron a conocer Bayside y otros lugares, mi tío Nano me regaló U$200 para que gastara en lo que quisiera, mi tía Rina y mi tío Waldo corrieron con los gastos de mi estadía y no me dejaban gastar en nada, pero aún con todo eso, no tenía dinero ni tampoco veía factible volver a Miami. Sin embargo, otro tío, hermano de mi papá también, Polo, me invita a salir con su familia el viernes en la noche y me vuelve a insistir que me quede o vuelva, le dije que salía U$400 y que era imposible para mí, y que también yo venía condicionada en mi mente y corazón de venir solo por esos 5 días que ya habían sido maravillosos para mí, pero él en ese instante revisa su billetera y justo me dice que tiene U$400 y me los da para que compre mi pasaje de vuelta. Fue así que el sábado en la mañana Franco me acompaña a hacer todas las gestiones.
El domingo yo me iba a Costa Rica temprano en la madrugada. Ese sábado con Franco nos fuimos a comer a Miami Beach a la cafetería de su trabajo, en un hospital con una vista maravillosa a los canales y las casas de alrededor, me llevó a conocer la playa y conversamos de los ministerios y otras cosas por el estilo. Ya antes en un mall me había preguntado si tenía aún el cuadro que él me había regalado, le dije que sí, y me dice que ahí adentro había una carta oculta, y que ahora era tiempo para que la leyera, que era "una carta escrita para el tiempo". A él le encantaba darme este tipo de sorpresas, le gustaba esconderme papeles en los muebles con notas cortas diciéndome que me quería (aún lo hace), esos papeles solían aparecer después que se iba de mi casa a su ciudad, incluso por años seguí encontrando papeles escondidos en mi cuarto, después que terminamos. Y esta carta era algo parecido, ¡solo que habían pasado 4 años! Fui a Costa Rica y después de 3 semanas regresé a Miami por otras 3 semanas, donde disfruté mucho de mis familiares, de viajes y paseos, pero también Franco se tomó algunas tardes libres y me invitó a salir. Un día mientras manejaba me dice que por favor no me haga ilusiones con él, que no me fuera a confundir, pero que él estaba pololeando y que no podía pasar nada entre nosotros, yo muy tranquila le respondí que no se preocupara, que yo ya sabía y lo entendía, pero a los pocos minutos, se parqueó frente a un Office Depot todo acelerado y nervioso y me dice que no, que él tenía una gran lucha dentro de él, pero que él aún me amaba y que nunca me había podido olvidar.
Después para el día de los enamorados me invitó a cenar a un hermoso y lujoso restaurant. Hasta que un día me pidió matrimonio. Yo estaba sorprendida, pero le dije que no podía darle una respuesta, pues necesitaba volver a mi rutina diaria, y sin emociones quería preguntar a Dios, y poder tener la seguridad de qué respuesta dar, además habían cosas por arreglar, yo debía hablar con mi amigo y él con su polola, yo debía terminar mi memoria de título y graduarme, etc. Bueno llegaba el día de mi partida, y al revisar mi pasaje veo que yo había confundido mi hora de salida, y se la había dicho equivocada a Franco quien quería irse a despedir de mí, cuando busco el teléfono de Franco que me había escrito mi amigo Jorge, me di cuenta que se había equivocado y ese número no pertencía a Miami, yo nunca le había llamado en esos días, siempre había sido él, y él obtuvo el teléfono porque fue a esperarme al aeropuerto, el teléfono de mis tíos era privado, así que me di cuenta lo importante de que Franco hubiera tomado la decisión de ir a esperarme al aeropuerto esa primer día.
Mi tía Rina, super cariñosa esa noche antes de irme, al verme tan preocupada se pone a llamar a la compañía de teléfono para ubicar el teléfono de Franco y me lo consigue, así que pude avisarle del cambio de hora de mi vuelo.
Al día siguiente mi querido tío Nano me fue a dejar al aeropuerto y Franco alcanzó a llegar, y me regaló un cassette, con conversaciones, y con otra canción que me había hecho mientras estuve acá, esta vez era una canción en inglés. Me fui contenta y confundida, llevaba muchas emociones dentro de mí, de todo tipo, el volver a ver mis familiares, conocer a otros, conocer varios nuevos lugares aquí como Disney y en Costa Rica lugares de ecoturismo preciosos, además el evento en Costa Rica había sido maravilloso, conocí personas increíbles, que aún somos amigos y en mi corazón había estado el gran anhelo de llegar a terminar mi examen de grado y trabajar a tiempo completo para el GBU, pero ahora aparecía Franco...., que significaba un cambio total para mi vida, cuantas veces sentí que había dejado ir al mejor hombre que había conocido, al vernos volvía a sentirme enamorada de él, como si los años no hubieran pasado y ahora había que decidir, yo sentía que no podía decidir con el corazón, debía estar segura en Dios para no equivocarme, me sentía super confundida.
Así que le dije a Dios que me diera algunas señales si lo de Franco era de El: 1ro, que mis padres y hermanos me apoyaran con respecto a Franco, 2do que tanto mi amigo y Andrea (la polola de Franco) supieran comprender, 3ro, que pudiera seguir sintiendo este tremendo amor que sentía por Franco aún estando lejos de él, en mi rutina diaria, y por último que me diera una señal sobrenatural, algo difícil de comprender que me mostrara que todo esto era de El. Fue así que llegando a Santiago, mis papás y hermano menor (Italo) me preguntaron qué había pasado con Franco, cuando les conté saltaron todos de alegría. Le conté a mi mamá lo de la carta secreta. Luego cuando llegué a mi ciudad ella fue lo primero que me recordó y fuimos corriendo a abrir el cuadro y encontramos la famosa carta, escrita 4 años atrás, en un momento donde habíamos terminado, él se venía a USA, no le había dejado esperanza alguna y la carta en forma de poema me decía algo como, que yo era su amada, y sería la compañera de su almohada, su esposa y la madre de sus hijos, que conoceríamos y viajaríamos a otros países y que serviríamos al Señor con todo nuestro ser, llevando el evangelio por todas aprtes, y que obviamente que nos volveríamos a ver (todo esto se ha cumplido, hasta lo de los hijos).
Eso me hizo llorar, pues pude ver recién el plan que Dios tenía para nuestras vidas, un plan que yo desconocía o no lo podía ver, pero Franco siempre lo había visualizado, fue así que no tuve duda que todo era de de Dios. Habían pasado 4 años, pero había sido bueno, yo había madurado en la fe en Cristo, yo que hasta sentía vergüenza cuando ibamos a un lugar público y Franco oraba por los alimentos, ahora eso ya era parte de mi vida, Franco que venía de un mundo más cerrado, por obligación había tenido que abrirse a otras cosas por vivir aquí en Miami. Yo estaba ya terminando mi carrera, y Franco aunque no había terminado, ahora estaba estudiando lo mismo que yo, siendo que en Chile muchos nos molestaban por la gran diferencia de nuestras carreras que a futuro según ellos yo ganaría 4 veces su sueldo, habían pasado muchas cosas que no las hubiéramos podido soportar pololeando a distancia durante 4 años, Dios obró en cada uno hasta nivelarnos. Cuando Franco me conoció yo no me proyectaba mucho al matrimonio, ni menos dedicándome a cuidar hijos, ahora pensaba diferente, y a Franco le gustó mi cambio. Franco había vivido grandes crisis con su familia que le habían hecho darse cuenta que no era infalible, que necesitaba vivir apegado a Cristo, que sus años de vida cristiana no le aseguraban estar agradando a Dios. Fue así que decidimos casarnos en Feb. del 95, lo más cercano al 17, pues fue la fecha que comenzamos a pololear, y fue una fecha en la que nos volvimos a encontrar. Su papá llamó a mi papá para pedir mi mano en matrimonio en abril del 94, y en mayo Franco viajó a Chile para ponernos de novios, el 7 de mayo, en una hermosa ceremonia con amigos y familiares. Luego yo terminé mi examen de grado, me gradué sin poder ir a mi ceremonia, y me vine el 22 de Dic. del 94, para casarnos el 18 de Feb. del 95.
Nuestro Versículo más significativo desde que nos pusimos de novios fue: Cantares 8:7
“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos.”
Y así han sido estos 11 años de casados. Bueno, todo esto que Dios hizo, lo hizo con un propósito, y sin duda que su propósito se irá viendo en la vida de Aisha, Rayén y Elías.
Y por último, ánimo para los solteros, pero al mismo tiempo una advertencia, la pareja que Dios desea para nosotros, es aquella persona que le ama con todo el corazón y que busca hacer su voluntad, así que no se unan en yugo desigual, porque Dios tiene un gran propósito para la familia que van a formar.

Nota: En la iglesia presenté un resumen de este testimonio, con una presentación de power point, con muchas imágenes graciosas y fotos de solteros, en el menú de los links al costado pueden ver algo de eso en la parte que dice: "Fotos Franco&yo solteros"

Monday, August 29, 2011

Todo engaño recibirá su castigo

Cecilia Arias - Agosto 29, 2011.

Dios le dijo al pueblo: «Israelitas, ustedes son como los comerciantes que engañan a sus clientes: ¡les gusta usar pesas falsas!
Se creen muy ricos y que tienen grandes riquezas; piensan que nadie puede probar que todo se lo han robado.
»Pero yo soy su Dios desde que estaban en Egipto, y los haré vivir de nuevo en carpas, como cuando andaban en el desierto. Yo les he hablado muchas veces por medio de mis profetas.
»¡Los israelitas que viven en Galaad, son gente malvada! Van a Guilgal, y allí matan toros para ofrecerlos a sus dioses; ¡pero yo los destruiré por completo! ¡Sus altares quedarán en ruinas! ¡Quedarán esparcidos por el campo!» Oseas 12:7-11


Dios sabe como muchos se han enriquecido con engaños en forma fraudulenta, y nada de eso quedará sin su castigo. Muchas veces al no creer que existe Dios, se actúa de esta mala forma creyendo que no habrá nunca justicia. En este mundo, definitivamente, no la habrá, pero podemos estar confiados que el Señor todo lo sabe, y llegará el día de las cuentas finales, como cuando uno hace las reconciliaciones contables, y todo saldrá a la luz, y cada uno recibirá lo que merece. Hay una justicia que Dios la ejecuta en esta vida, esta puede ser el volver a empezar, el enfrentar una crisis donde El busca despertarnos de nuestro letargo, seamos sensibles a su voz, y obedientes al instante.

Pidamos al Señor que escudriñe nuestros corazones y nos haga ver los caminos de maldad que aún tenemos, toda sutil idolatría, pues hoy quizás no matamos toros a nuestros dioses falsos, pero hay distintas formas de mostrar fidelidad y amor a algo o alguien que no es Dios precisamente; dinero, trabajo, familia, lo que dicta la moda, consumismo, leyes sociales, partido político, estudios, carreras, profesiones, brujería, adivinar el futuro cualquier forma que esta sea, equipos de futbol, deportes, cantantes, actores famosos, TV, computador, celulares, internet, idolatría sexual (impureza sexual, fornicación, adulterios, homosexualismo, pedofilia, etc.), vicios (drogas, cigarro, medicamentos, etc.), etc. ¡No permitamos que estos nos alejen de su presencia!
Quizás muchos pueden preguntarse con extrañeza como algunas de estas que parecen ser buenas puedan ser idolatría, respuesta: se convierten en idolatría cuando eso ocupa el centro de nuestras vidas, de nuestras preocupaciones o cuando somos capaces de hacer sacrificios por obtener alguno de ellos, sacrificios que a veces ni siquiera somos capaces de hacer por Dios, como algo tan simple como levantarnos temprano un día domingo para ir la iglesia, es simple ver y revisar, y preguntarse: ¿por qué cosas yo si estoy dispuesto a sacrificarme?
El nos da la oportunidad de arrepentirnos, que no es lo mismo que remordimiento (sentirse mal, pero seguir por el mismo camino, no hay cambio de actitud), es volvernos de nuestros malos caminos, y volvernos por completo a Dios. Y entonces podremos ver lo que dice Miqueas en el capitulo 7:18-20


»No hay otro Dios como tú. Somos pocos los que quedamos con vida. Tú perdonas nuestra maldad y olvidas nuestro pecado. Tan grande es tu amor por nosotros que tu enojo no dura para siempre.
»¡Vuelve a compadecerte de nosotros, y arroja todos nuestros pecados a lo más profundo del mar! Déjanos disfrutar de tu amor y fidelidad, porque así lo prometiste a Abraham, a Jacob, y a todos nuestros antepasados».


Saturday, August 27, 2011

La 1ra lección es aprender a caer y saber como levantarse.

Cecilia Arias - Agosto 27, 2011.

Hoy mis niñas tuvieron su 1ra clase de patinaje en hielo y Aisha antes que llegaramos nos adelantaba que seguramente lo 1ro que le enseñarían sería las caídas, tal y como le habían enseñado en patinaje sobre ruedas. Y efectivamente,fue así, el profesor les hizo caerse en la forma correcta, para luego enseñarles como levantarse. Esto me quedó dando vueltas en mi cabeza y pensaba, cuantas veces en la vida enseñamos a otros a vivir en victoria, pero no les enseñamos a saber caer y menos como levantarse. Sin embargo, la Biblia está llena de casos de grandes hombres de Dios, que sin censura la Biblia habla de sus errores y de como luego fueron levantados por Dios, sanados y restaurados. Creo que debemos aspirar a llegar a la meta ojalá sin caernos, pero debemos estar claros que en el camino tendremos tropezones, nuestros hijos los tendrán, nuestros amigos y conocidos también.
Eso veía cuando los niños practicaban; los más nuevos casi no se caían, o por menos eso trataban, porque no arriesgaban tanto, pero algunos que ya tenían práctica y técnica se caían constantemente, pero sabían caer y levantarse rápido. También vi a otras chicas mucho más experimentadas, que durante 2 horas practicaron una y otra vez el mismo levantamiento de piernas y varias vueltas muy complicadas, también eso me hacía pensar, que en la vida en Cristo es igual, hay antiguos malos hábitos que nos persiguen y que nos atrapan, pero así como estas chicas practicaban luchando contra la ley de gravedad, así también nosotros debemos hacer una práctica diaria del vivir como a Dios le agrada, aunque la "ley de gravedad" de nuestra carne nos lleve a lo habitual.
Ahora mis preguntas son: ¿Te has caído alguna vez? ¿Has sabido levantarte? ¿Estás dispuesto a que te enseñen? ¿Has practicado por horas o quizás años algo que te cuesta aprender?
Lección: ¡Debemos aprender como caer bien si eso sucede y por supuesto debemos aprender como levantarnos! Dios siempre está dispuesto a levantarnos y ayudarnos a continuar.

Tuesday, March 01, 2011

Estos videos me han hecho pensar, llorar y meditar en estos 16 años de casados.


Cecilia Arias
Domingo, 13 de febrero de 2011 a las 20:18 (Facebook).
Muchas emociones encontradas, al ver los 2 videos que hizo mi esposo: el de los 15 años de nuestra hija mayor y el que me dedicó una canción haciendo un recuento de toda nuestra historia me han hecho llorar, recordar y pensar como pasa el tiempo, y como debemos aprovechar cada instante como esposos y con nuestros hijos, especialmente valorar el que estamos formando una generación futura. No debemos olvidar que el Señor no nos mira solo como individuos, El tiene una visión hacia el futuro, hacia lo que seremos y nos ve con nuestra descendencia y así también tenemos que mirar. Debemos decidir invertir en nuestros hijos, debemos atesorar cada instante con ellos, como si fuera una foto que veremos a futuro. ¿Que fotos queremos ver? ¿A nuestros hijos cuidados por otros, dando sus primeros pasos con la "nana", siendo bañados en la guardería, o queremos vernos en esas fotos disfrutando esos primeros pasos, abrazándolos en sus llantos y alegrías?

La casa grande, la piscina, el auto último modelo pueden esperar, los hijos NO, ellos no esperan, ellos se crecen a una velocidad que no logramos ver, podemos evitar ese part-time y decidir vivir más simples, todo para poder estar con ellos. ¡Bien vale la pena!! ¡Se los digo por experiencia propia! En nuestra vida como la de muchos, siempre ha sido enfrentada a decisiones difìciles de tomar, nos hemos enfrentado a ofertas de excelentes trabajos, super beneficios, pero con la ausencia de uno de nosotros y no nos arrepentimos de haber escogido el estar juntos, con una vida más sencilla, sin lujos, pero unidos, pudiendo salir juntos, jugar con los bebes, verlos crecer, atrasarlos en la entrada al colegio (casi sin pre-escolar), e incluso, el a veces, hacerlos perder clases en pro de estar juntos (celebrando la premiación de alguno, por algún viaje en familia, etc.). Ahora podemos sentir que todo ha valido la pena.

La próxima semana (miércoles) nos vamos a Honduras con toda la familia, incluida la suegra, a celebrar estos 16 años de casados (Feb. 18), pero especialmente a celebrar los 15 años de nuestra hija, pues ella sin pensar en un viaje a otro país, en vez de tener una gran fiesta, y gastar dinero en eso nos pidió salir juntos a algún lugar, pero el Señor la sorprendió pues salió algo no imaginado, ¡así es el Señor!, nos sorprende cuando no esperamos nada, cuando buscamos lo simple de la vida, cuando solo buscamos hacer Su voluntad, cuando solo deseamos estar ante Su presencia.

Busquemos a Dios, arreglemos las prioridades, no nos perdamos a nuestros hijos, no le robemos el tiempo que le pertenece a nuestro esposo, mujeres busquemos vivir simple y sin lujos para que nuestros esposos no tengan que trabajar extra, ahorremos y seamos sabias con la administración del dinero y el tiempo ya que en gran parte somos nosotras las que debemos ser estas ayudas idóneas. Seamos felices con lo que tenemos, no seamos envidiosas de otros, no vayamos tras el consumismo. Sí, porque debemos ser realistas, muchas veces queremos darnos gustos y lujos y después alegamos que nuestro esposo se lo lleva trabajando, que nos llevamos solas, pensemos sabiamente y recordemos esto, ¿Qué queremos?: una super casa o ver más seguido a nuestro esposo, un carro ultimo modelo o que al despertar y abrir nuestros ojos vean a nuestro esposo acostado a nuestro lado, ¿qué escoges?, es tu opción después no creamos que somos las víctimas.

Bueno les escribo todo esto en un momento donde las emociones me han atrapado.

(Este fue escrito originalmente en FaceBook, recién hoy lo copie en el blog, es por eso que volverá a repetirse en el Facebook, pues está programado que todo lo escrito en mi blog pase automaticamente después a FB.)

Thursday, January 13, 2011

Girls in Action

Este es un ministerio para niñas. Totalmente gratuito, todos los miercoles de 6:45pm a 7:45pm en Riverside Baptist Church, Miami. 107 Ave con la 104 St. del SW, en Kendall.
video

Thursday, December 30, 2010

Gracias Señor por el año 2010

12/30/10 Cecilia Arias

Salmos 40:5 "Muchas son, Señor mi Dios, las maravillas que tú has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar."

Gracias Señor por el año 2010, que nos cuidaste y bendeciste en sobremanera, Tu gracia y Tu misericordia me emocionaron hasta las lágrimas más de una vez. Eres tan real, tan amigo, tan Padre, tan hermano, tan amoroso que no tengo palabras para describir cuan grande es Tu amor. Tú eres Amor. Tú eres la Gracia. Tú lo eres TODO. Hasta mis anhelos más profundos y escondidos pude ver, una vez más, que los conocías y que me regaloneabas sin yo merecerlo, ¡¡gracias Señor!!
Gracias porque despues de 5 años pude ir a mi país, ver a familiares y amigos que no veía hace más de 10 años, pude compartir con ellos en un año que ha sido tan difícil para mi país. Gracias por cada viaje hecho, por cada amigo que conocimos en este 2010, gracias por mis hijos que los he podido ver crecer en altura y madurez, porque he podido disfrutar de sus triunfos y fracasos, sus alegrías y tristezas.
Gracias por mi esposo porque cada año nos amamos más, porque en cada desafío que tuvimos lo enfrentamos unidos. Gracias porque en la empresa que nos impulsaste en empezar hemos podido ver tu mano de poder, nada nos ha faltado, todo lo has multilpicado, y has provisto para todas nuestras necesidades y también para bendecir a otros. Y por sobre todo, en estos casi 4 años de empresa hemos visto Tu apoyo, Tus ideas fluir, Tu bendición diaria, ¡¡gracias Señor!!
Padre bueno y amoroso, te pido que este 2011 tomes aún más el control de nuestras vidas, que nuestros anhelos sean los Tuyos, que Tus planes y pensamientos no sean ocultos para nosotros, que Tu inmenso poder nos empuje hacia Tu gran propósito en nuestras vidas, que cierres todos esos caminos que nos parecen derechos pero que su fin son camino de muerte. Cuida a nuestros hijos, apártalos del mal, que puedan ser una luz entre tanta oscuridad, que sean un refugio entre tanta soledad y desesperanza, Padre te ruego que cada día los atraigas hacia Ti con lazos de amor. Cuida y bendice a todos nuestros amigos y familiares que no lo han pasado bien, sana a aquellos que están faltos de salud o aquellos que tienen enfermo a un ser querido. Dales trabajo y esperanza a aquellos que lo han perdido en estos años.
Y aquellos que aún no se encuentran cara a cara contigo que sea el 2011 el año de sus nuevas vidas, Tú sabes quienes son, Tú sabes por quienes estamos orando, te rogamos que tengas misericordia por ellos, que saques las vendas de sus ojos, que los liberes de opresiones para que te puedan ver como nunca antes. Te agradezco y ruego todo esto en el precioso nombre de Tu hijo Jesús. Amén.

Jeremías 29:11-13 "Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón."

Con todo el amor que cabe en mi corazón, Tu hija que no merece nada pero que le has dado todo. Chichi.

Friday, December 10, 2010

Heart & Hands Ministry

This video shows a beautiful ministry at Riverside Baptist Church in Miami (104 St with 107 Ave.), called "Heart & Hands". If you're in Miami you're invited to participate, or if you wish to donate: fabric, envelopes, stationary, used Christmas cards, new cards, craft materials, etc. You can give all of these directly to the church or let me know. video

Thursday, December 09, 2010

Cuidando a Polly

Esta historia de la vida real, me pareció preciosa… una muestra del verdadero amor de un hombre hacia su esposa, y como las tragedias de nuestra vida pueden ser la forma que Dios usa para cumplir Su propósito en nosotros, aunque nos parezca difícil de aceptar. En estas historias de la vida real, donde el sufrimiento, lo inesperado, lo trágico, el enfrentar situaciones tan fuertes pueden ser transformadas y convertirse en un verdadero ejemplo de “éxito”, éxito, porque se supo responder como se debía, es decir, haber pasado el test. Siempre pienso que todos más de una vez en la vida enfrentamos estos tests, y tarde o temprano viviremos esta misma historia, ya sea porque a nosotros nos toque cuidar a algún ser querido hasta sus últimos días, o les toque a ellos cuidarnos a nosotros. Mis preguntas son: ¿Estás preparado para ese día? ¿Hay alguna lección que tienes pendiente aprender de esa forma? ¿De dónde obtendrás la fuerza para salir adelante? ¿Tienes claridad de lo que dice Eclesiastes, cuando dice que para todo hay un tiempo; un tiempo para reír y otro para llorar, un tiempo para abrazar y otro para dejar de abrazar, etc.? Cecilia Arias 12-09-10

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Rick Rood

Durante estos primeros meses de acostumbrarme a estar solo, sin mi amada Polly, he tenido oportunidad de reflexionar bastante, no sólo sobre nuestros treinta y dos años de matrimonio, sino especialmente sobre estos últimos veinte de acompañarla en su experiencia con la enfermedad de Huntington (EH). Mi propósito no es sólo compartir algo de mi corazón, sino también brindar un vistazo de algunas de las formas en que el Señor estuvo obrando a través de esta experiencia.

Polly y yo nos conocimos en nuestros años de estudiantes universitarios. Me cautivó su calidez y buen humor, así como su actitud servicial. Ella solía pasar sus veranos trabajando en campamentos cristianos. Se había especializado en educación primaria y era también una muy buena pianista.

Cuando nos casamos, el 11 de septiembre de 1971, ni se nos cruzó por la mente que, trece años más tarde, nuestras vidas se verían impactadas como lo fueron cuando se le diagnosticó EH. En ese tiempo no había ningún análisis clínico de esta enfermedad ni había forma de diagnosticarla, hasta que empezaron a revelarse los síntomas. Pero, en el transcurso de un año, se confirmó que ella tenía EH. A partir de allí, ningún aspecto de nuestra vida quedaría sin tocar por esta realidad. Supimos que su salud iría declinando gradualmente, y que sólo un pequeño porcentaje de pacientes con EH sobrevive más de veinte años.

Podría detallar cada paso de la experiencia de Polly, pero ese no es mi propósito. Sólo diré que sus limitaciones afectaron cada aspecto de su persona, y que avanzaron lenta y gradualmente a lo largo de diecinueve años, hasta que fue llevada a su casa en el cielo el 6 de agosto de 2003.

Sin embargo, hubo ciertos ‘hitos’ a lo largo del camino que compartiré con usted. El más notable de estos fue cuando se hizo obvio que ella debía ser internada en una clínica, en agosto de 1992. Polly nunca eludió los desafíos con los que se confrontó por esta enfermedad. Siguió haciendo todo lo que estaba dentro de sus posibilidades. Pero tuvo que renunciar paulatinamente a manejar, cocinar, vestirse y alimentarse por su cuenta, etc.

El año antes de ingresar a la clínica, pude trabajar casi por completo desde casa para el ministerio donde entonces servía. No era seguro dejarla sola, ya que perdía el equilibrio fácilmente. Y necesitaba que alguien la alimentara y que la ayudara con sus quehaceres. Pero un día se sentó en nuestro living y me dijo: «Rick, creo que es hora de que me vaya a una clínica». Polly necesitaba que alguien estuviera con ella a todas horas, de día y de noche. Pero también teníamos dos hijos que debíamos seguir criando (Jeff y Jill, de 12 y 15 años en ese tiempo), y un ministerio de tiempo completo que atender.
El día que la ayudé a mudarse a su habitación en la clínica, me quedé con ella a la hora del almuerzo. Nunca había pasado mucho tiempo en clínicas antes. Y, al mirar alrededor, percibí que estábamos entrando a un mundo muy diferente. Pero, con mis visitas nocturnas y el compartir con el personal y otros residentes, la clínica pronto se convirtió en mi hogar también. El mundo de ella se convirtió en mi mundo.

El punto culminante de mi día durante los próximos once años era ir a acompañarla a la noche y cuando podía ir a darle su almuerzo. Al principio, Polly usaba un andador, e íbamos al comedor, nos sentábamos solos en una mesa, y hablábamos de nuestro día. Ella siempre me pedía una bebida o un té helado, y que los levantara a su boca para poder tomarlos con una pajilla. Le encantaba que le leyera, especialmente la Biblia. Creo que leímos la mayor parte de la Biblia juntos, y algunos libros varias veces.

Pronto tuvo que usar una silla de ruedas, y yo solía llevarla en la silla a un banco bajo la sombra de los árboles. Nos sentábamos, mirábamos los pájaros y orábamos juntos. Había muchas actividades de entretención que brindaba el personal de la clínica. En realidad, cuando ella ingresó allí, su vida mejoró de muchas formas. Con toda la ayuda del personal de la clínica, el tiempo que pasamos juntos ahora podía dedicarse a otras cosas que mejoraban la calidad de vida de Polly.

Durante varios años, siempre llevaba a Polly a casa los fines de semana, y programaba una salida especial, a un juego de béisbol, un concierto, una película, un paseo por el lago, etc. La anticipación de estos eventos le ofrecía un elemento de esperanza y gozo durante las largas semanas en la clínica.

Un día, Polly me miró y dijo en su lenguaje confuso de entonces: «Rick, tú ayudas a que mi vida valga la pena». Decir esto parece egoísta, y tal vez lo sea, ¡pero esa declaración permaneció en mi corazón durante muchos años! En otra ocasión, recuerdo que le pregunté cómo ella seguía adelante a pesar de las dificultades que eran a veces abrumadoras. Simplemente me dijo: «Tengo al Señor. Y tengo a mi familia».

Unos seis años atrás, se le hizo muy difícil seguir comiendo, así que los médicos le insertaron un tubo de alimentación en su estómago. Durante un tiempo seguí trayéndola a casa los fines de semana. Sin embargo, con la alimentación por el tubo cada cuatro horas, ninguno de nosotros conseguía dormir mucho, y el domingo en la noche ambos estábamos exhaustos. A pesar de ello, íbamos aún a la iglesia los domingos por la mañana. Estas salidas me daban mucha alegría. Y era tan satisfactorio verla sonriendo, aun cuando ya apenas podía hablar.

La condición física de Polly estaba declinando bastante rápido ahora. Recuerdo un día, creo que cuatro años atrás, cuando me di cuenta de que ese sábado en particular sería probablemente la última vez que podría sacarla. Así fue. Desde entonces, Polly rara vez salió de su cama, excepto cuando la llevábamos a la sala de ducha. De ahí en adelante, se volvió una cuestión ya no de llevarla a los lugares que disfrutaba sino de traerle alegría en su habitación.

Si bien continuamos muchas de nuestras rutinas diarias, la adoración al Señor se convirtió cada vez más en nuestra actividad más significativa. Polly ya no podía hablar, y yo no soy ningún gran músico, pero me daba cuenta de que la música de adoración le daba un gran consuelo. De hecho, en los últimos años fue la adoración lo que dio más consolación y gozo a mi propio corazón como cuidador de Polly, hasta el último día de su vida. Justo antes de su partida, yo estaba preparándome para tocar una canción. Nunca llegué a hacerlo. ¡Pero estoy seguro que ella fue recibida en el cielo con música muchísimo mejor!

Poco tiempo después de que Polly fuera diagnosticada con EH en 1984, estaba leyendo los Salmos, y llegué a este pasaje: «Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo» (Sal. 55:22). En el margen leí que la palabra «carga» podía ser traducida como «lo que te ha dado». Allí, él me hizo ver que la carga que habíamos recibido era, de alguna forma que aún no podíamos entender, un regalo del Señor; no algo que él había causado, sino algo que él podía tocar y transformar. Pasarían muchos años antes que pudiera siquiera comenzar a ver cómo esto podría ser cierto de alguna forma.
Al avanzar en mi lectura de los Salmos, también llegué a la afirmación: «Bendito el Señor, cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación» (Sal. 68:19). Sabía que, si íbamos a terminar esta carrera, sería haciendo lo que estas palabras nos instaban a hacer... y hacerlo un día a la vez. Había mantenido durante un tiempo un diario donde registraba evidencias de la mano de Dios en nuestra vida. Y a lo largo de los próximos veinte años, volví a ese hábito muchas veces. Hoy, este diario es una de mis posesiones más preciosas, porque está lleno del registro de la fidelidad de Dios para con nosotros, aun cuando a veces mi propia fe personal era no más que ‘semilla de mostaza’, ¡si es que llegaba a tanto!

Cuando vuelvo a leer el diario, encuentro evidencia de la actividad del Señor en nuestras vidas de dos formas principales. Primero, en las muchas cosas que él hizo por nosotros. Estoy seguro que hubo innumerables formas en que él estuvo trabajando en este sentido, de las cuales muchas veces no tuvimos ninguna conciencia. En primer lugar, se volvió evidente, con el paso de los años, que Dios nos había estado preparando para este largo capítulo de nuestras vidas, y además de prepararnos, también era claro que él estaba guiándonos y proveyendo para nuestras necesidades.

La guía y la provisión de Dios fueron evidentes. Pienso en las familias especiales que vivían cerca de nosotros y que nos ayudaron a pastorear a nuestros queridos hijos durante los años en que crecían y estábamos siendo exigidos más allá de nuestras capacidades. También estaba muy consciente de que necesitábamos el apoyo en oración de muchas otras personas. Y no le puedo decir el aliento que fue para ambos saber que tantos amigos en todo el país estaban orando por nosotros diariamente.

La guía y la provisión del Señor también fueron notorios en puntos a lo largo del camino donde tuvimos que tomar decisiones importantes. Parecía como si Dios pusiera a personas que se cruzaban en nuestra vida y que tenían justo la perspectiva y el aliento que necesitábamos en ese momento específico.

Uno de los compañeros más constantes estos últimos veinte años fue la tentación de descorazonarme. Hay un enemigo que quiere derrotarnos y destruirnos. Y una de las formas en que el Señor nos alentó fue a través de las muchas pequeñas evidencias de su presencia en nuestra vida. Si usted pudiera leer varias páginas de mi diario, llegaría a la conclusión de que había registrado varias ‘coincidencias’ interesantes en nuestra vida. Pero cuando uno une tantos hechos de este tipo a lo largo de no solo años sino décadas, ya no son ‘coincidencia’ sino ‘providencia’. Este tipo de sucesos formaron un patrón a lo largo de muchos años, ¡hasta el último día mismo de la vida de Polly! Con el tiempo aprendí a verlos como «señaladores» de la presencia y el cuidado de Dios aún en nuestras horas más difíciles.

Pero, tan importante como lo que el Señor estaba haciendo por nosotros, o aun más, fue lo que vimos, con el tiempo, como su obra en nosotros. Al menos supe que Él estaba buscando hacer esto en mí. Recuerdo bien un día, tal vez cinco años después de ser diagnosticada Polly, en que me di cuenta de lo que Dios estaba haciendo en mi vida en este sentido, y de cuánto necesitaba crecer. Sólo puedo hablar por mí, pero sé que cuando Polly se enfermó, Dios me pudo en un proceso de moldeado. Parte de este proceso involucraba que él fuera quitando con un tallado suave y paciente aquello que necesitaba disminuir en mi vida. La otra parte era infundir gradualmente en mi corazón las cualidades que él quería que adquiriese.

La primera de estas era una fe más sólida en el Señor. No es que antes no hubiera fe en nuestro corazón; pero esta tarea requería una fe en un nivel distinto del que yo sé que tenía personalmente. No estoy hablando necesariamente de la fe en el poder sanador de Dios (si bien sé que es real). El tipo de fe que sentí que Dios apuntaba a hacer crecer en nosotros era una confianza en su bondad, y la bondad de sus propósitos, aun cuando desconociéramos cuáles eran realmente, aun cuando la vida se volviera más difícil cada año. Este tipo de fe viene sólo de Dios.

A lo largo de los años, el Señor usó la lectura de la Biblia, los momentos de oración, las oraciones de otros, para alimentar nuestra fe en él. No es que no experimentáramos tiempos de duda y desazón. Los hubo. Sin embargo, aprendí que la experiencia de dolor y pena no es inconsistente con la fe en el Señor. La carta de Pablo a los Filipenses está llena de exhortaciones al gozo y a la paz, y contiene una maravillosa afirmación de nuestra esperanza de que estar con Cristo es «muchísimo mejor». Pero, en mitad de ella, Pablo hace la confesión sincera de que si su amigo Epafrodito hubiese muerto a causa de su reciente enfermedad, él habría experimentado «tristeza sobre tristeza» (2:27). ¡La palabra de Dios es tan realista y equilibrada! Ese hecho me ayudó a soportar las estaciones más tormentosas (como ocurre ahora).

La segunda cualidad en la que sentí que Dios estaba trabajando, es en realidad un subproducto de la primera, la esperanza. Una expectación no sólo de ‘buenos tiempos por venir’, sino que, así como la bondad de Dios ha sido revelada en el pasado, también será revelada en el futuro, aun cuando venga a través de un encuentro con la enfermedad y el dolor. Que, lo que el enemigo podría desear que fuera para el mal (y que es malo), Dios puede usar y usará finalmente para el bien. Aun frente a la muerte (ese invasor extranjero en el orden creado por Dios), ¡hay una maravillosa esperanza de vida eterna en el cielo, y en la resurrección venidera!

La tercera cualidad en la que Dios estaba trabajando es la más importante. El amor. Yo amaba a Polly antes. Pero Dios usó esta enfermedad para transformar mi amor por ella. Aprendí cuánto necesitaba crecer en un amor auténticamente desinteresado. No era que no necesitaba tiempo para cuidar de mí. Recordé que aun el ‘buen samaritano’ delegó parte del cuidado en otros para poder él ocuparse de sus otras obligaciones (Lucas 10:35). Pero hay una diferencia entre ocuparnos de nuestras necesidades y sólo atender nuestras necesidades.

El Señor me estaba mostrando cuántas formas hay de deletrear «amor». Vestir, bañar, alimentar, llevar, sonreír, reír, llorar, leer, cantar, simplemente sentarse en silencio... Aprendí que en una sociedad que asigna gran valor a la apariencia y la capacidad, es muy fácil para las personas cuya enfermedad les quita esas cosas sentirse no sólo disminuidas sino también devaluadas. Aprendí que el regalo más significativo que podía dar a Polly era comunicarle con mis propias palabras y por mis acciones que ella era el ser humano más valioso de mi vida. Y lo era.

No debo dejar de mencionar aquí que no sólo sentí que el Señor estaba transformando mi amor por Polly, sino que también estaba profundizando mi amor por Él. Hubo momentos en que me sentí confundido y molesto por lo que él permitía que ocurriera en nuestra vida. Pero, al pasar los años, y al experimentar cada vez más su amor sobre nuestras vidas (aun durante tiempos muy difíciles), mi amor y agradecimiento hacia él crecía cada vez más.

Sinceramente, la mayor bendición de mi vida ha sido cuidar de Polly. Extraño este cuidado profundamente. Y si bien nunca querría que ella pasara de nuevo por lo que sufrió estos veinte años, si tuviera que hacerlo, yo sería el primero en la fila para acompañarla de nuevo.

Varios años atrás, estaba leyendo el Evangelio de Juan. Cuando llegué al final del libro, me vi atraído a la declaración que hizo Jesús a Pedro, donde le dio a entender «con qué muerte había de glorificar a Dios» (21:19). Siempre había pensado en «vivir para la gloria de Dios», pero nunca había pensado en «morir para la gloria de Dios». Sabía entonces que los años que le quedaban a Polly eran pocos, y comencé a orar para que, cuando llegara el momento, su partida le diera a gloria a Él de alguna forma. Fue una oración dura de hacer; pero creo que Dios la ha contestado en parte, al magnificar a través de Polly todo lo él que ha hecho por nosotros, y todo lo que está haciendo en nosotros. Y lo continuará haciendo hasta que lo veamos en gloria.

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Bueno la respuesta a mis preguntas, es la misma de siempre, solo en Dios podemos encontrar la fortaleza, solo en El podemos encontrar un propósito incluso a la tragedia más fuerte que nos toque vivir. Y si hay alguna lección que estamos postergando aprender, seamos humildes y hagámoslo ahora mismo, pidamos todos los perdones que debamos hacer hoy mismo, sirvamos a todos con alegría, demos sin esperar recibir, busquemos a Dios desde hoy cuando estoy "bueno y sano", y no esperemos vivir esto para encontrarnos con El, y además haber malgastado lo mejor de nuestra vida sin Su presencia, disfrutemos y amemos con pasión a nuestra familia, guardemos el tiempo que nuestros seres queridos se merecen y no esperemos que después estemos obligados a dejar el trabajo, los amigos o el ministerio para hacer esto que ya sabíamos.

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Enfermedad de Huntington

La enfermedad de Huntington (llamada también corea de Huntington y conocida antiguamente como baile de San Vito o mal de San Vito, al igual que otras coreas como la corea de Sydenham) es un trastorno genético hereditario cuya consideración clínica se puede resumir en que es un trastorno neuropsiquiátrico. Sus síntomas suelen aparecer hacia la mitad de la vida de la persona que lo padece (unos 30 o 50 años de media) aunque pueden aparecer antes y los pacientes muestran degeneración neuronal constante, progresiva e ininterrumpida hasta el final de la enfermedad que suele coincidir con el final de su vida por demencia y muerte o suicidio. Esta enfermedad genética presenta una herencia autosómica dominante, lo cual significa que cualquier niño en una familia en la cual uno de los progenitores esté afectado, tiene un 50% de probabilidades de heredar la mutación que causa la enfermedad.

La enfermedad produce alteración cognoscitiva, psiquiátrica y motora, de progresión muy lenta, durante un periodo de 15 a 20 años. El rasgo externo más asociado a la enfermedad es el movimiento exagerado de las extremidades (movimientos coréicos) y la aparición de muecas repentinas. Además, se hace progresivamente difícil el hablar y el tragar. En las etapas finales de la enfermedad, la duración de los movimientos se alarga, manteniendo los miembros en posiciones complicadas y dolorosas durante un tiempo que puede prolongarse hasta horas.

No obstante, los trastornos psíquicos graves, que anteceden normalmente a los musculares, son los rasgos característicos de la enfermedad. Ésta puede desencadenar episodios depresivos reiterados con repercusiones negativas en el entorno de allegados. Las facultades cognitivas disminuyen, así como la memoria, y la capacidad de concentración empeora. La enfermedad termina en una demencia fuerte, que puede conllevar deseos de suicidio.